"No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante" -

Ernesto "Che" Guevara
Mostrando entradas con la etiqueta argentinazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta argentinazo. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de diciembre de 2010

¿Qué es eso del Argentinazo?

El 19 y el 20 de diciembre del 2001 el pueblo argentino fue protagonista de una jornada histórica: producto de la lucha y la organización, el entonces presidente Fernando de la Rúa se vio obligado no sólo a renunciar a su escaño, sino también a escapar de la Casa Rosada en helicóptero.
No era para menos. Las políticas neoliberales impulsadas por la última dictadura militar y profundizadas por el menemismo llevaron al país a una terrible crisis económica. Una vez que la Ley de Convertibilidad se tornó insostenible y ya no hubo más “joyas de la abuela” que privatizar, los viajes a Miami se vieron reemplazados por inflación, desempleo y pobreza.
El gobierno de turno, haciendo oídos sordos a las ya masivas protestas que se desencadenaban en todo el país, tomó medidas que, lejos de calmar el malestar social, agudizaban la crisis. El Megacanje – que postergó los pagos de las deudas a costo de aumentar sus intereses – y el ya famoso Corralito fueron sólo algunas de las medidas impuestas por el entonces Ministro de Economía, Domingo Cavallo.
Ante esta situación, las manifestaciones populares ganaban las calles. Los piquetes y los “cacelorazos” eran moneda corriente, así como los saqueos. Las asambleas barriales eran una constante en la forma de discusión. El “que se vayan todos” salía de todas y cada una de las bocas, y se escuchaba fuerte en cada rincón del país. A lo largo de todo diciembre, el pueblo argentino se organizó y salió a la calle, para decirle basta a un gobierno, a un modelo de país, que no cumplía con los derechos populares básicos.
El 19 de diciembre, en un marco de protesta generalizada, centenares de personas se lanzan al saqueo de tiendas y supermercados. Los enfrentamientos con la policía dejan un saldo de cuatro muertos y De la Rua, tras consultar a los jefes militares, decreta el estado de sitio, que suspende las garantías constitucionales por un mes.
Ni bien el Presidente anuncia la medida en cadena nacional, se producen, de forma autoconvocada, movilizaciones masivas en Plaza de Mayo, Congreso, la quinta presidencial, etc. Las protestas continúan durante toda la madrugada del 20 de diciembre, y son duramente reprimidas por la Policía Federal. Ya había renunciado Domingo Cavallo y, unas horas después y con treinta y ocho muertos a cuestas por los enfrentamientos producidos en todo el país – nueve de ellos en edad escolar -, se va volando Fernando de la Rúa.

Hoy, nueve años después, los que gobiernan se dicen distintos. Sin embargo, las necesidades del pueblo siguen siendo las mismas (trabajo, educación, salud, vivienda) y las respuestas a esas necesidades también. Salarios bajos, inflación alta y represión. Sino, veamos qué pasó en Soldati, preguntémonos dónde está Luciano Arruga, recordemos a los Tobas muertos en Formosa y a la reciente represión a estudiantes en Córdoba. Pensemos en Mariano Ferreyra, asesinado por luchar a manos de la burocracia sindical, con complicidad del gobierno nacional.

Pero no nos quedemos en pensar.

Este lunes 20 de diciembre hagamos oír las voces de los estudiantes, de los trabajadores y del pueblo en su conjunto.
Marchemos a las 18:00hs desde el Congreso hasta Plaza de Mayo exigiendo justicia por los compañeros muertos de ayer y de hoy.

sábado, 19 de diciembre de 2009

[Mesa directiva] Marcha del 19/12

Este 19 de diciembre...



El 19 de diciembre del 2001, en nuestro país se vivió una jornada histórica. A poco menos de cumplirse 20 años del regreso a la democracia de una dictadura militar que intentaba lograr que la sociedad se desvincule totalmente de la política, y que sólo se expresara a la hora de elegir a sus representantes, el pueblo argentino asestó un golpe al lograr la renuncia del entonces presidente de la nación, Fernando de la Rúa. Esta fecha es un gran ejemplo del poder del pueblo organizado, consciente y cansado de un gobierno que no podía satisfacer ni las más básicas demandas sociales.



Las políticas marcadamente neoliberales que dieron comienzo en la década del 70 y que fueron profundizadas por el menemismo en los 90 llevaron a nuestro país a una terrible e incisiva crisis económica y social, en dónde la inflación, el desempleo y la pobreza se disparaban, mientras se estancaban los sueldos de los trabajadores. Ante esta situación, las manifestaciones populares ganaban las calles, los piquetes y los “cacerolazos” comenzaban a ser tapa en todos los diarios. La consigna del “que se vayan todos” comenzaba a escucharse en la boca de todos los argentinos. Como respuesta a estas reivindicaciones que el pueblo argentino exigía, el gobierno nacional tomaba medidas que no lograron calmar el malestar social ni sofocar la crisis, y en muchos casos lograban profundizarla. Medidas como el corralito, decretadas por el entonces ministro de economía Cavallo, le demostraban al pueblo que el gobierno iba exactamente en contramano a los intereses del pueblo.



Finalmente, el 19 de diciembre, una multitudinaria movilización a la plaza de mayo, y tras una sangrienta represión policial, logró la renuncia del ministro de economía, Domingo Cavallo. El inconsciente colectivo repetía una y otra vez que se vayan todos, el pueblo en su conjunto estaba en las calles y la desligitimación del gobierno era evidente. Un día depués, el 20 de diciembre el presidente De la Rúa terminó escapando en un helicóptero de la casa de gobierno ante la eufórica voz de la movilización.

Hoy, 8 años después, con el gobierno de los Kirchner que continúa con el modelo de desocupación, bajos salarios y represión, las exigencias del pueblo siguen siendo las mismas: empleo, aumento de salarios, vivienda, educación, salud, justicia social, dignidad. Es necesario hacer oír las voces de los estudiantes, de los trabajadores, del pueblo en general. Ya en algunos sectores hay inicios de un nuevo sindicalismo, combativo y de base. A nosotros, como estudiantes, nos toca integrarnos es un movimiento mayor por una transformación social profunda, donde la educación sea una necesidad correctamente satisfecha en el conjunto de las necesidades del pueblo.



Por ello, la Mesa directiva del CENBA convoca este sábado 19 de diciembre a la movilización a 8 años del argentinazo. Nos encontramos a las 15 hs en la puerta del Colegio para marchar todos juntos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El Argentinazo y una Asamblea Universitaria entre gases lacrimógenos

Una Asamblea Universitaria entre gases lacrimógenos

El lunes 14 de Diciembre, se llevó acabo la Asamblea Universitaria de la UBA. Fue una asamblea muy breve, en la cual se votó la reelección del actual rector, Rubén Hallú. Algunos estudiantes del CNBA, nos reunimos en la Facultad de Ciencias Sociales a partir de las 5 de la mañana para comenzar la concentración y poco más de una hora después comenzamos nuestra movilización.

Llegamos al Congreso de la Nación alrededor de las siete de la mañana y lo encontramos vallado. Divisiones de infantería, con cascos y escudos, y hasta con un camión hidráulico, se disponían atrás de las estructuras metálicas. En líneas generales, una situación que evidentemente excedía a las camarillas universitarias: el conflicto tomaba carácter nacional, y como tal, el gobierno nacional daba la nota.

Afuera, la movilización tocaba el bombo, flameaba banderas y cantaba sus consignas. Los consejeros estudiantiles, que habían sido votados en el seno de la comunidad educativa, no habían recibido la citación a concurrir a la asamblea. Cuando quisieron ingresar, para cumplir con su deber, les negaron el ingreso; los retuvieron en un pasillo del congreso y los golpeó la policía.

La manifestación que se encontraba afuera, fue reprimida con gases lacrimógenos y balazos de goma; además de ser rociada con la tinta que expendía el camión hidráulico.

Para concluir, cuando retrocedíamos, la patota de la Franja Morada nos esperaba en una de las calles cortantes.

¿Qué más prueba hay de que esta asamblea no es representativa ni democrática? Si el 97% de los docentes no pueden participar en las elecciones, si a los escasos consejeros estudiantiles no los dejan ingresar a votar y en vez de eso los golpean, si a los estudiantes que estaban afuera los reprimen.

Los medios de comunicación hegemónicos dicen que los jóvenes allí presentes no eran estudiantes en una lucha justa, sino personas violentas por llevar pañuelos y gomeras a una asamblea. ¿Por qué no dicen los medios que a los estudiantes los reprimieron en el 2006 con gas lacrimógeno y llevaban pañuelos por precaución? ¿Por qué no dicen tampoco que los aliados políticos de Hallú movilizaron patotas que tenían la intención de enfrentarse con los manifestantes opositores?

Los mismos medios, decían que nosotros no respetábamos la democracia y que solamente queríamos impedir la Asamblea, pero que no teníamos consignas. ¿Qué democracia fue la del lunes 14? ¿La democracia de Hallú y la policía? ¿Acaso no fueron consignas claras durante toda la gestión de Hallú los reclamos por mejoras edilicias, no al recorte de becas, aumento presupuestario, no a los negociados con empresas privadas, no al autofinanciamiento, no a los posgrados pagos? ¿No son consignas los reclamos por concursos y titularización para los docentes? ¿Acaso no es una consigna clara, concreta y directa englobar nuestros reclamos en la democratización de la UBA?

Los medios decían que lo que nos importaba era estudiar menos y sacar dinero de las fotocopias. ¿No será acaso que ni a los medios de comunicación ni a las autoridades de la UBA -que coinciden en un proyecto político de exclusión social y degradación de las instituciones públicas- les simpatizó nuestro cantito de “¡Universidad de los trabajadores!” y por eso nos deslegitiman?

En Desde Bolívar, creemos que el movimiento estudiantil tuvo consignas durante toda la gestión de Hallú y las sigue teniendo ahora. Sostenemos que la movilización a la Asamblea Universitaria no buscaba impedirla para decir “¿Y ahora qué?”. La movilización buscaba impedir una asamblea que necesitó excluir a la inmensa mayoría de la comunidad educativa y reprimir a los manifestantes, para poder reelegir no un rector, sino un modelo de universidad y de educación, un modelo de sociedad en la cual las instituciones públicas se degradan frente a las privadas, donde los sectores populares quedan cada vez más sumidos en la exclusión; un modelo de sociedad donde quieren privatizar y destruir nuestra formación para impedir que los jóvenes podamos encarar una transformación social.


A 8 años del Argentinazo…

Este proyecto de sociedad es el que nos azotó con todo su poder en la década de los noventas con el menemismo y es el que dejó sin empleo a nuestros padres en la crisis del 2001. Frente a este proyecto, hubo un momento en el que la gente se cansó, dijo “¡Basta!” y salió a la calle, en pueblada, a reclamar una vida digna.

Nosotros queremos apropiarnos de este suceso, “El Argentinazo”, y salir en su aniversario a recordarles a los que tienen el poder, que nosotros no vamos a bajar los brazos jamás hasta conquistar nuestros derechos. Porque 8 años pasaron pero los ataques a los sectores populares no aflojaron. Porque las caras de los que nos gobiernan van cambiando pero no sus políticas de atropello a los derechos populares. Porque el mismo aparato represivo de la Federal que se ocupó de acallarnos en el 2001 hoy responde a los intereses del Gobierno Nacional, y nos reprime cuando reclamamos una universidad pública y popular.

En Desde Bolívar creemos que no sólo somos estudiantes sino también somos jóvenes, y hemos heredado un Mundo. Este Mundo, está plagado de injusticias y la mayoría de la gente tiene sus necesidades insatisfechas. Donde hay una necesidad, hay un derecho; y nosotros tenemos la posibilidad y obligación de formar parte de una generación que se preocupe por el bienestar de todos y que se ocupe de movilizarse para conseguirlo.

Por eso, y porque –a diferencia de lo que digan en la televisión- nosotros consideramos que los jóvenes sí tienen ideales y voluntad legítima de lucha, queremos convocar a una movilización el 19 de Diciembre en el aniversario de aquél suceso que unió a los sectores mayoritarios de la sociedad para luchar por justicia social. Porque el pueblo tiene paciencia, pero la paciencia tiene un límite y porque rebelarse es legítimo.