"No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante" -

Ernesto "Che" Guevara
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martes, 18 de mayo de 2010

viernes 21 - 14:00hs MARCHA de Plaza Pizzurno a Jefatura de Gobierno

Los secundarios salimos a la calle

Los secundarios salimos a la calle
“La arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud; en ella depositamos nuestra esperanza y la preparamos para tomar de nuestras manos la bandera” Ernesto “che” Guevara.

Actualmente el CENBA está teniendo la alegría de haber luchado por la dignidad y el presupuesto del turno noche con resultados incipientemente positivos. Reforzándonos sobre esta victoria material, debemos seguir adelante, para hacer entender a quienes pretenden gobernarnos que la educación de un pueblo no se vende ni se humilla, se defiende.

Por esto mismo, los colegios secundarios de la capital federal están llevando a cabo constantemente una lucha en contra del modelo educativo excluyente y discriminativo que está acentuando Mauricio Macri. Quizás recuerden que en el 2008 cientos de compañeros secundarios salieron a luchar por las becas. En ese entonces (y aún actualmente) muchos colegios tenían la necesidad de libros, comida, arreglos edilicios de todo tipo, calefacción; comenzaron una ardua lucha que llevó a la toma de casi veinte colegios en simultáneo, y grandes marchas a Jefatura de gobierno. Fue en la unificación de esta lucha que se creó la CUES para organizarnos entre los secundarios. También podemos enorgullecernos como juventud de haber integrado el movimiento contra la el Fino Palacios, que aún persiste contra la policía Metropolitana y la UCEP, para que la represión no se instale definitivamente en la Ciudad. Se trata de una lucha por continuar, ya que estos aparatos afectan directamente a toda la sociedad de la que somos parte, reprimiendo en las calles, desalojando indigentes, violando los derechos humanos.

Pero, volviendo por un momento a la educación, no podemos dejar de mencionar las nefastas políticas macristas en cuanto a este tema. Con total impunidad ha reducido un 50% del presupuesto para la infraestructura de los colegios públicos (172 millones de pesos), que hoy se caen a pedazos, y duplicado los subsidios para la educación privada entre 2009 y 2010. Poco se ha dicho en la Legislatura, donde los proyectos macristas tuvieron aval de sectores kirchneristas.

A todo esto debemos sumarle la fuerte lucha de los docentes que año a año se ven obligados a pedir un salario digno. Y para culminar con el avance sobre la educación pública, no podemos olvidarnos de la censura de Esteban Bulrich –ministro de educación de la ciudad- a los cuadernillos del bicentenario, puesto que presentaban una visión demasiado crítica y “tendenciosa” de la historia, demasiado movilizadora para los jóvenes.

Las estadísticas muestran el empresario que Macri es y la ciudad que diagrama como si fuese una de sus tantas empresas familiares superponiendo sus intereses por sobre derechos elementales. Pero más lo demuestran los colegios públicos de capital que se caen a pedazos, los pibes que no reciben las viandas y que realmente las necesitan porque esa es la mejor y a veces la única comida del día. Los que estamos hartos de eso, este viernes vamos a salir a la calle. Para que se arreglen las aulas, los patios, las escaleras, las fachadas, lo que sea necesario, exijamos que se reintegre urgentemente el presupuesto recortado a la educación y que se pongan en marcha las obras frenadas.

¿El CENBA por qué lucha?

¿Che, nosotros no dependíamos de la UBA y Hallú? ¿No marchamos el otro día al superior y ya nos dieron la plata? Para aquellos que se hagan estas preguntas debemos aclarar que están en lo correcto. Pero también debemos aclarar que como compañeros tenemos ahora una responsabilidad mayor que nos supera: debemos estar ahí, acompañando al movimiento estudiantil, por los derechos de nuestras camaradas y por los de la sociedad en su conjunto. Es fundamental que, ahora que demostramos tener los huevos para sacarle el presupuesto y la careta al Superior, vayamos a apoyar esta lucha y a mostrarnos como juventud e integrantes de una sociedad que somos, apoyando la lucha de los secundarios.

Este viernes, concentremos a las 13.45 en el Colegio para ir a la marcha de la Coordinadora Unificada de Estudiantes Secundarios. Digamos BASTA al recorte a la educación.


Desde Bolívar

Nos Siguen Pegando Abajo

Nos siguen pegando abajo

A 19 años del asesinato de Walter Bulacio
El 19 de abril de 1991, durante un recital de Los Redondos, la policía federal detuvo a 74 personas, entre las que se encontraba Walter Bulacio, de 17 años. En 1991, el argumento del comisario Miguel Ángel Espósito, a cargo del operativo, fue que los chicos "estaban aglomerados en la vía pública, bailaban y pretendían ingresar al estadio sin entradas”. Al día siguiente, Walter fue trasladado a un hospital porque presentaba lesiones en el cráneo y en otras partes del cuerpo; los golpes de la policía terminaron por matarlo cinco días después. A pesar de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictaminó que los responsables debían ser condenados, aun no hay nadie preso.
Sin embargo, éste no es el único caso de gatillo fácil en Argentina. Desde el regreso de la democracia en 1983 se han registrado 2.826 asesinatos a manos de la policía. Las víctimas del abuso policial son siempre los sectores más marginados de la sociedad, los más desprotegidos. Paradójicamente, quienes están encargados de defendernos cargan con tres mil muertes. Hoy en día, nos siguen pegando abajo. El año pasado, Rubén Carballo fue asesinado en un recital de Viejas Locas. La Coordinadora contra la Represión (CORREPI) calcula que un joven es torturado por la policía cada 40 horas.

El código contravencional de Macri

Últimamente, se habla mucho de “los trapitos, los limpiavidrios y los encapuchados”. ¿Por qué? Porque Mauricio Macri anunció una reforma del Código Contravencional de la Ciudad (que sanciona delitos menores). Esta reforma plantea prisión por 5 días y multas de 2.000 pesos para aquellos que se dedican a cuidar los autos y limpiar los vidrios, y para aquellos que se tapan la cara o llevan palos en las movilizaciones.
Es decir, pretende reprimir a los que no tienen techo, o laburo. A aquel que tiene trabajo pero en condiciones paupérrimas ¿Qué salidas buscan estas personas? La única que les queda: cuidar un auto estacionado por un par de horas, prostituirse para poder llevar un plato a la casa. ¿Quiénes se benefician con esto? Las mafias que se encargan de organizar y agrupar a esta gente mediante extorsiones y amenazas y que responden a la policía misma. Tenemos que entender que el pibe que busca hacerse unas monedas cuidando un auto lo hace porque el sistema no le da ninguna otra oportunidad.
A todos ellos se los trata como si fuesen mierda, en base a una conciencia creada que es prejuiciosa y racista: “crucemos de vereda”, “subí la ventana que viene un trapito”. Muchos se esfuerzan por hacerlos invisibles. ¿Cuál es la solución para Macri? Meterlo en cana, hacerlo invisible para los que no lo quieren ver. Es la política más asquerosa, la más superficial: golpear al más al más débil y nunca ir por los más grandes: no se plantea desmantelar las redes de trata sino multar la prostitución, no se plantea encargarse de las barras bravas (con las que Mauricio trató siendo presidente de Boca), sino del trapito que labura por dos pesos para ellos.
Por otro lado, aquéllos que se cubren la cara en las marchas responde a una cuestión de cuidado personal contra los gases lacrimógenos que se usan contra desocupados, obreros, estudiantes; los que “accidentalmente” asesinaron a Carlos Fuentealba, docente neuquino. Además es una costumbre que comenzó a partir de la necesidad de los manifestantes de protegerse de la SIDE y la policía: no nos olvidemos la impunidad con la que la policía se maneja en muchos barrios, el caso Luciano Arruga (detenido ilegítimamente y desaparecido en democracia).
Por último, la cuestión de los palos es absurda; cuando la represión anda a caballo, tiene Tonfas (el palo de la policía), escudos, armas de fuego, gases lacrimógenos, camiones hidráulicos. Es una ridiculez penalizar al que protesta por no querer entregarse al aparato policial que mata, viola, tortura y desaparece personas.
¿Qué casos de policías muertos a manos de un piquetero se conocen después de la dictadura?
Como si fuera poco Macri ha planteado que la policía lleve picanas Taser, similares a las del proceso.

¿Qué hacemos?

Nosotros, tenemos que entender que ocupamos un lugar en la sociedad como estudiantes pero también como jóvenes. Tenemos que pensar a Walter Bulacio y a Luciano Arruga como compañeros a los que les violaron sus derechos. El derecho a divertirse, a la educación, a la vida. Tenemos que pensar a los que protestan en las calles son como nuestros viejos; son docentes y obreros que piden salario digno y se oponen a los despidos. Los que piden que no se caigan los hospitales. Son desocupados que piden trabajo. Ellos también son compañeros, y violaron su derecho a trabajar y su derecho a la salud: el derecho a vivir. La realidad es que el gatillo fácil y la impunidad de la policía son moneda corriente en los barrios carenciados. La verdad es que criminalizan la protesta y la pobreza. Se trata de una realidad que está instalada en los barrios carenciados: el gatillo fácil y la represión, la criminalización de la pobreza, están más que insertos en la estructura de la Policía, que perdura desde la dictadura bajo la vista gorda de los gobiernos de turno. Y para colmo, los sectores más reaccionarios, liderados por el proyecto macrista, piden a gritos mano dura. Lo que hace falta, Mauricio, no es más policía: es más pan, trabajo, salud y educación.
Esta es una realidad que les pega a pibes de nuestra edad todos los días. No podemos seguir haciendo como si no pasara nada. El CENBA es nuestro espacio para integrarnos entre nosotros y nuestra herramienta para transformar la realidad. Utilicémoslo.Tenemos la responsabilidad de frenar al gatillo fácil y a la represión.
Este viernes, movilicémonos contra Macri y su Código Contravencional a las 16hs en el Congreso. Y después, vayamos al festival de la Coordinadora contra la Represión, a las 18hs en el Obelisco, en el aniversario de la muerte de Walter Bulacio.


Desde Bolívar